• Ser mayor de 18 años.
  • Ni  tú ni tu cónyuge deben  ser propietario de una vivienda.
  • Ni tú ni tu cónyuge deben haber sido beneficiados antes con un Subsidio Habitacional. (entregado por el SERVIU, municipalidades u  organismo del Gobierno).
  • Contar con una pre-aprobación bancaria o con recursos propios.
  • Tener Libreta de Ahorro para la Vivienda.

No podrán postular al subsidio las personas que se encuentren en alguna de las siguientes situaciones:


  1. Las que a la fecha de postular sean propietarias o asignatarias de una vivienda o cuando lo fuere su cónyuge o alguno de los otros miembros de su grupo familiar acreditado, aún cuando la asignación provenga de una cooperativa. Lo anterior se acreditará mediante una declaración jurada simple del postulante, sin prejuicio de que el MINVU consulte directamente al Servicio de Impuestos Internos por la existencia de un bien raíz habitacional a nombre del postulante o de algún otro miembro del grupo familiar acreditado. No obstante lo anterior, podrán postular a este subsidio las personas que tengan derechos en comunidad sobre una vivienda o si los tiene su cónyuge u otro miembro del grupo familiar acreditado.
  2. Los que tengan algún Certificado de Subsidio Habitacional vigente a la fecha de la postulación a este subsidio, o los cónyuges de las personas que se encuentren en la misma situación.
  3. Los que estuvieren postulando a cualquier otro programa habitacional de las Instituciones del Sector Vivienda, o respecto de los cuales se hubiere efectuado reserva del subsidio de conformidad con el Título IV del D.S. Nº 120, (V. y U.), de 1995, o si lo estuviere su cónyuge
  4. Las que sean acreditadas como cargas familiares por otros postulantes en el mismo proceso de postulación
  5. Las que hubieren obtenido del SERVIU o de sus antecesores legales, de las Municipalidades, o a través de los mecanismos del Impuesto Habitacional una vivienda o una infraestructura sanitaria, o un Subsidio Habitacional o una Subvención Municipal, a través de cualquiera de los sistemas que regulan o hayan regulado dichos beneficios, o con financiamiento proveniente de un préstamo habitacional obtenido del SERVIU o de sus antecesores legales, sea directamente o a través de cooperativas de vivienda, y lo hubieren aplicado a la adquisición o construcción de una vivienda o infraestructura sanitaria, o lo hubiere obtenido y aplicado su cónyuge, aunque la hubieren transferido posteriormente.

El Subsidio tiene una vigencia de 21 meses.
No. Se entrega por una sola vez en la vida, excepto si te divorciaste o anulaste.
En el caso del Sistema de Subsidio Habitacional, se financia a través de tres fuentes:


  1. Ahorro: el aporte personal del interesado. Debe aplicar al precio de la vivienda como mínimo el ahorro acreditado al momento de postular.
  2. Subsidio: Es el aporte económico que otorga el Estado para la compra de su vivienda. No se devuelve y se entrega una sola vez en la vida.
  3. Crédito Hipotecario: Es el préstamo otorgado por un banco o institución financiera para completar el valor de la vivienda.

Otros Aportes: pueden ser al contado por parte del beneficiario.

Es un préstamo a mediano o largo plazo que se otorga para la compra de una vivienda y que se paga en cuotas mensuales llamadas dividendos. La propiedad adquirida queda en garantía o “hipotecada” a favor del Banco para asegurar el cumplimiento del crédito.
Los créditos hipotecarios son aquellos que se otorgan para la compra de una vivienda a cambio de una hipoteca sobre el bien que se está adquiriendo. Su forma de pago es a través de cuotas mensuales en UF, cuyo valor se define al momento de otorgar el crédito.

Los seguros tienen precios que fluctúan dependiendo de los montos de cada crédito y del banco en que se tomen.

La entidad bancaria realizará el cálculo en base al valor de la propiedad, el monto a financiar, la tasa de interés, el plazo y los seguros involucrados.

Los dividendos incluyen el pago de interés, amortización y seguros.
Sí, sólo los establecidos por ley, no obstante, las misma faculta a las personas a elegir libremente si los seguros obligatorios los toma con la institución que otorga el crédito o con otras instituciones.
Los seguros obligatorios que la vivienda que se hipoteca debe tener, son Seguro de Incendio, y en aquellos créditos otorgados a personas naturales se debe contratar el Seguro de Desgravamen.


Los créditos hipotecarios con subsidio habitacional del Título I, deben contar con seguro de cesantía (trabajador dependiente) o de invalidez (trabajador independiente) para la adquisición de propiedades con valor superior a UF 1.000.

  • Seguro de invalidez
  • Seguro cesantía
  • Seguro de Sismo

Cuando tome la decisión de adquirir una vivienda, debe acercarse al punto de venta del proyecto para reservar su casa, en donde le solicitarán antecedentes personales y comerciales para buscar el mejor financiamiento que se ajuste a lo que usted necesite.

Adicionalmente, debe cancelar un monto en UF que será indicado por el vendedor del proyecto, este valor se incorporará al futuro pie de la propiedad.
La promesa de compraventa es un contrato formal con validez legal, donde usted se compromete a comprar una vivienda y, por otro lado, Inmobiliaria Salman  se compromete a venderle y respetar las condiciones pactadas (precio, pie, forma de pago, plazos, las multas involucradas en caso de anulación y las especificaciones generales del proyecto).
Una tasación es la determinación del valor de un bien raíz realizado por un experto o perito tasador teniendo en consideración diversos factores, tales como ubicación, atributos del terreno, incluidos dimensiones, forma y topografía, calidad de lo construido, antigüedad y estado de lo construido, diseño y apariencia, entre otras características.
Es la tasación no comercial que el fisco realiza sobre un bien raíz, con el fin de valorizarlo y aplicarle una contribución o impuesto territorial. Generalmente el avalúo fiscal es inferior al avalúo comercial.
Es un estudio para verificar que los antecedentes del inmueble se encuentren en orden, en el sentido que el vendedor sea el verdadero dueño y poseedor de la propiedad, y que esta última no se encuentre afecta a limitaciones tales como usufructos, hipotecas, servidumbres, prohibiciones restricciones legales y judiciales, expropiaciones y otras, que impidan o dificulten la venta o transferencia del inmueble al comprador. Generalmente es realizado por abogados.

Los bancos y entidades financieras exigen contar con este estudio, para asegurar que no haya inconvenientes al inscribir válidamente el dominio del inmueble a nombre del comprador y las hipotecas y prohibiciones, constituidas, en su favor, para asegurar el pago del préstamo que otorguen a los compradores.

Normalmente se realiza antes de la compraventa pero con posterioridad a la promesa de compraventa.
La inscripción de dominio, es formalidad con la que se acredita quien es el dueño de una propiedad.
El Decreto con Fuerza de Ley 2 (DFL 2) es una normativa que toca a las viviendas con menos de 140 m² de superficie útil. El valor de la propiedad no es relevante para esta clasificación. 

Son cinco sus beneficios, los tres primeros, sólo son para viviendas DFL 2 nuevas.

  • Rebaja del 50% al arancel del Conservador de Bienes Raíces.
  • Rebaja del 50% de la tasa de timbres y estampillas.
  • Exención del impuesto a la herencia y donaciones: Quién compra una vivienda DFL 2, puede dejarla como herencia y el inmueble no va a tener que pagar impuesto. La donación (en vida) tampoco va a pagar impuesto. En ambos casos, siempre que la vivienda haya sido adquirida en primera compra por el causante o donante, según el caso.

En cuanto a los dos beneficios restantes, ellos favorecen tanto a viviendas nuevas como usadas. Ellos son:

  • Rebaja del 50% de las contribuciones, este beneficio depende de los metros cuadrados de cada vivienda
  • 70 m² o menos, la rebaja es por 20 años,
  • Entre 71 y 100 m², la rebaja es por 15 años,
  • Entre 101 y 140 m², la rebaja es por 10 años.
  • Ingresos por arriendo libres de impuesto: Los ingresos por explotación de un DFL 2 (como el arriendo), están libres de impuesto a la renta. Esta franquicia no se extingue con el tiempo, a menos que la propiedad pierda su condición de DFL 2

Son los gastos en que se incurre en el proceso de escrituración de una vivienda y corresponden a: gastos notariales, estudio de títulos, tasación de la vivienda, confección de escritura, inscripción en el Conservador de Bienes Raíces y el Impuesto al Mutuo.

Los valores referenciales de cada ítems, los entrega la entidad financiera al momento de la simulación del crédito hipotecario.
Es cuando usted firma en la notaria el contrato legal de Compraventa de la nueva vivienda. Una vez firmado el documento y se cuente con la respectiva inscripción en el conservador de bienes raíces, usted será legalmente propietario del inmueble. Este documento será el comprobante oficial para acreditar que usted es dueño de la propiedad.


Es importante señalar que la confección del documento es responsabilidad de la institución financiera que le haya otorgado el crédito. Por lo tanto, acá se dejarán establecidas las condiciones del financiamiento que ha aceptado el comprador (plazos, tipo y monto). Sólo en el caso de una compra al contado, la inmobiliaria será la encargada de la confección de la escritura de compraventa.

Algunos días antes de firmar su escritura, usted podrá solicitar un borrador del documento a su institución financiera, con el objetivo de poder revisarlo antes. Nosotros le recomendamos fijarse en los siguientes puntos:

  • Revise que su información personal esté correcta (Rut, nombre completo, domicilio actual, nacionalidad, estado civil y ocupación/profesión).
  • Revise que la individualización del inmueble este correcta.
  • Confirme que la información relacionada al financiamiento esté de acuerdo a lo pactado con su institución financiera (precio, plazos, modalidad de pago, nombre de la institución financiera, etc.).
  • Compruebe que el contenido del documento este alineado con las condiciones de ventas que se acordaron entre Comprador E Inmobiliaria

  • La escritura se entrega luego de la inscripción de la vivienda en el conservador de bienes raíces (CBR).
  • Si el cliente compró con Crédito Hipotecario, la institución financiera es la responsable de entregarle la escritura.
  • Si el cliente compró al contado es Inmobiliaria Salman  la responsable de entregarle la escritura.

Es el momento en que solicitas una visita de diagnóstico, por requerimientos que pueden presentarse en la vivienda después de la entrega, siempre que tengan su origen en el proceso constructivo y que no sean producto del uso cotidiano o del desgaste natural de la casa o departamento.
Es un conjunto habitacional acogido a Ley  19.537 de Copropiedad Inmobiliaria. Estos pueden estar constituidos por casas o edificios. 

Los copropietarios adquieren un bien exclusivo llamado unidad (casa o departamento) y un bien común de propiedad de todos los adquirentes (áreas verdes, piscinas, etc.)
Según lo estipulado por la Ley existen dos tipos de Condominios, Tipo A y Tipo B.

Condominios Tipo A: Son aquellas Construcciones, divididas en unidades, emplazadas en un terreno de dominio común. Un ejemplo de este tipo de condominios lo encontramos en un edificio de departamentos u oficinas en donde el terreno es común, pero las unidades son de dominio individual.


Condominios Tipo B: son terrenos en que existen sitio de dominio exclusivo y terrenos de dominio común (por ejemplo, un condominio de viviendas, donde las casas son de dominio exclusivo, pero las calles y la plaza son comunes)

Es un documento con un conjunto de normas dictado en conformidad a la Ley 19.537, regula el actuar de los copropietarios de una Comunidad. Dicho reglamento debe constar por escritura pública e inscribirse en el Registro de Gravámenes del Conservador de Bienes Raíces que corresponda. Es un requisito previo para que el Condominio en cuestión se acoja a la Ley de copropiedad. El reglamento regula los derechos y obligaciones del copropietario, funciones del administrador y comité de administración, entre otras.
Al comprar en condominio estoy comprando, además de la vivienda, espacios que son de uso común, por ello es que se origina el concepto de gasto común, para realizar las mantenciones y mejoras a estos espacios, equipos, implementación o terreno, que son de todos.
Vivir en condominio significa que las personas que lo habitan deben compartir espacios que son comunes a todos, ya sean propietarios, arrendatarios u otros, en plena armonía y respeto ya que los derechos de uno, terminan donde comienzan los del otro. 

Existen disposiciones legales que norman los derechos y deberes de cada uno, los que se encuentran contemplados en la Ley 19537, en el Reglamento de Copropiedad que entrega la Inmobiliaria y en el Reglamento Interno que determina la comunidad a través del Comité de Administración.


Para velar por el cumplimiento de lo estipulado en las disposiciones legales, en cada comunidad deberá existir un Comité de Administración que lo elige la comunidad y un Administrador  quien ejecuta los mandatos del comité, haciendo efectiva las disposiciones y realiza el cobro de los gastos comunes que son los gastos que cubren las mantenciones, mejoras y gastos concernientes a las áreas comunes, cuya cancelación es obligatoria para todos los copropietarios, según tabla de gasto común establecida en el Reglamento de Copropiedad.

La seguridad en su condominio depende de cada persona que habita la vivienda que conforma el condominio, además de las autoridades competentes, tales como Carabineros de Chile y la unidad de seguridad ciudadana de la Municipalidad correspondiente.